El año pasado me sentía triste, porque sentía que no era yo del todo. Estaba más deprimida de costumbre, más sensible.. quizás hasta más débil, cualquier cosa me derrumbaba, pero siempre buscaba la razón en mi interior y no la encontraba y me consolaba con que los adultos al crecer se volvían mas amargos.. quizás yo estaba en camino a ser uno.
Pero ahí era cuando me preguntaba..
Es que ser grande implica ser un sin vida por dentro?
Me respondía que no. Que siempre debía mantener mi entusiasmo. Pero aun así no hacía nada para cambiarlo
Tal vez ahora sí voy por buen camino. Estos dias me sentí yo nuevamente.Antes buscaba tener siempre la razón, no hacer nada al respecto de mis errores, fui fría, débil.. En fin, muchas cosas que no era yo.
Hoy al ver a mi hermano deprimido, hice todo lo posible para intentar cambiar esa tristeza y transformarlo en felicidad, o tranquilidad. Pedí disculpas cuando hice algo mal y por el dolor que causé hice algo al respecto. Y así fue.Me sentía tan bien conmigo misma.. Era por fin de nuevo yo. Recordé porque antes era tan feliz y era porque me encantaba que las personas a mi alrededor se sientan cómodas con mi presencia.. Suena algo egocéntrico, pero quería que mi felicidad sea contagiosa. Trataba de sacar una sonrisa a cada uno que pasase por mi camino. Y creo que era eso lo que tanto había perdido. Mi constante felicidad quizás. El afrontar todo con una sonrisa, y así volver felices a los que estuviesen a mi lado.
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